| | Los alumnos juegan al ping-pong en febrero pasado, en la Escuela de Limin, donde estudian hijos de trabajadores emigrantes, en el distrito de Jiaojiang, Taizhou, provincia de Zhejiang. Huang Zongzhi / Xinhua |
Zhuzhou,Hunan,23/03/2012 (El Pueblo en Línea) - Las malas condiciones de vida y escolares de los hijos de los trabajadores emigrantes captaron una vez más la atención del país este jueves, tras el anuncio de que una niña de 6 años de edad, residente en China central, había contraído una enfermedad de transmisión sexual. Los médicos aún están desconcertados sobre cómo pudo contraer gonorrea la menor, cuyo alias es Qianqian. El 1 de marzo, los maestros en el Jardín de Infantes privado Jinbeier, ubicado en Zhuzhou, provincia de Hunan, detectaron que la niña estaba enferma. Una investigación policial inicial descartó la posibilidad de que se hubiera contagiado en el jardín de infantes, después de un examen obligatorio a los 16 miembros del personal de la escuela, en la cual ninguno resultó portador de la enfermedad. Las autoridades educativas de la ciudad han ordenado una investigación sobre la causa de la enfermedad, y están colaborando con las autoridades sanitarias para determinar si otros niños han sido infectados. Kang Naning, directora de la guardería, dijo que ninguno de los 40 compañeros de clase de Qianqian ha mostrado síntomas de gonorrea. La investigación policial indicó que la niña no fue abusada sexualmente. Los padres Qianqian son trabajadores emigrantes de la parte rural de Hunan. Aunque se estaba quedando en un colegio de internos, Qianqian salió de las instalaciones de la escuela después de inscribirse, y se quedó con su tía en el dormitorio de los trabajadores emigrantes, en una fábrica de ropa de la localidad. La tía de Qianqian actuaba como tutora, hasta que la niña tuvo edad suficiente para ingresar al jardín de infantes a tiempo completo, el 13 de febrero. La madre de la niña sólo la ha visitado una vez, pero su tía la sacó de la escuela en dos domingos, para pasar la noche en el dormitorio de la fábrica de ropa.
Escuela sin licencia
Aunque la causa sigue siendo desconocida, la guardería ha sido criticada por operar sin licencia desde hace más de un año, desafiando una orden de cierre de la Oficina de Educación de la ciudad. "Pedimos que se cerrara el 14 de marzo de 2011, pero no podemos hacer cumplir la orden, a menos que acudamos a los tribunales", dijo Zhang Guangming, director de la oficina de educación del distrito de Hetang, que supervisa el jardín de infantes. "Todo lo que podíamos hacer era informar al público de que la escuela no tenía licencia", dijo Zhang. El anuncio del Gobierno, sin embargo, fue ignorado. Se estima que hay 10.000 hijos de trabajadores inmigrantes en edad preescolar concentrados en el distrito de Hetang, pero el jardín de infancia público sólo puede matricular a 200 niños. Cerca de 120 niños asisten al Jardín de Infantes Jinbeier. Muchos trabajadores emigrantes dijeron recientemente que no sabrían adónde enviar a sus hijos si se cierran los jardines privados, como el caso de Jinbeier. Kang, la directora de Jinbeier, dijo que se negó a cerrar debido a que abrió el jardín de infantes después de haber sido despedida y que no había conseguido todavía ganancias por su inversión. "Por otro lado, los 120 niños no tendrían adónde ir. Sus padres habían expresado la esperanza de que la escuela se mantuviera abierta", añadió Kang. Sólo uno de los ocho maestros de Jinbeier está graduado, según las autoridades, lo que les obliga a considerar la posibilidad de emitir una licencia a una escuela de mala calidad.
Los niños sufren
La tragedia es un microcosmos de la difícil situación que encaran los hijos de 240 millones de trabajadores emigrantes rurales en ciudades y pueblos fabriles de China. Los niños emigrantes suelen quedar en casa con sus abuelos. Aquellos que siguen a sus padres pueden conocer algo de la vida urbana, pero a menudo tienen dificultades para entrar en buenas escuelas. Los trabajadores emigrantes enfrentan dificultades para educar a sus hijos, ya que no poseen un registro de domicilio, comúnmente conocido como hukou, en la zona a la cual se han mudado. La falta de hukou también les impide disfrutar de otros beneficios sociales cuando se trasladan, como el acceso a los servicios médicos. Estos trabajadores también carecen por lo regular de fondos para que sus hijos accedan a las mejores escuelas, y les falta el tiempo para cubrir las necesidades de sus hijos, incluyendo la educación. Súmese que las instalaciones en muchos de los jardines de infancia para los niños emigrantes son básicas, que son limitados los recursos y que la mayoría de los maestros no están calificados, pues en su mayor parte estas escuelas funcionan con presupuestos muy ajustados. El cierre súbito de estas escuelas también puede causar otros problemas. El año pasado, cerca de 2.300 niños, la mayoría de ellos de familias de inmigrantes, se vieron obligados a regresar a sus hogares, luego de que el gobierno cerrara 31 guarderías ilegales en Xihongmen, un suburbio de Beijing. La mayor parte de los jardines de la infancia cerrados fueron construidos sin permiso de las autoridades locales; otros estaban en ruinas. El cierre fue parte de una intensa campaña de represión en la capital contra los edificios ilegales y poco seguros, después de que un incendio en un dormitorio taller de confecciones dejara 18 muertos, en abril de 2011. Los expertos en educación dicen que el surgimiento de estas escuelas para niños emigrantes es resultado de los escasos recursos asignados a la educación pública. El ministro de Educación, Yuan Guiren se comprometió el mes pasado a hacer más esfuerzos para mejorar la educación obligatoria de los hijos de los trabajadores emigrantes en el año 2012. Dijo que los niños que siguen a sus padres para estudiar y vivir en las ciudades quedarán incluidos en el sistema de seguridad financiera, y que serán considerados en el plan de educación para el desarrollo regional. En ciudades prósperas como Shao-xing en la provincia costera de Zhejiang, donde las empresas privadas están enfrentando una severa escasez de trabajadores, los empresarios ricos están ofreciendo el traslado de los hijos de los trabajadores emigrantes a mejores escuelas.
|